WASHINGTON.- Una enorme cúpula de metal de 113 toneladas y cuatro pisos de altura está siendo trasladada hasta la pérdida de petróleo en el Golfo de México, y se prevé que comenzará a recolectar a partir del lunes el crudo que fluye a razón de 800.000 litros (700 toneladas) por día, según datos de la empresa British Petroleum (BP), responsable del accidente.

Sin embargo, expertos advirtieron que el derrame podría superar los 6,4 millones de litros diarios. Dos semanas después de que se produjo la explosión y posterior incendio en una plataforma semisumergida y la consiguiente fuga de petróleo, BP consiguió cerrar una de los tres ductos, el más pequeño, por donde se vierte crudo en el mar. El barco con la cúpula llegará hoy temprano a la plataforma "Deepwater Horizon", 12 horas de viaje, desde un puerto de Luisiana. El orificio se halla a 1.500 metros de profundidad. Previsiblemente, la cúpula actuará como embudo para poder bombear el crudo a otro buque. La conexión se realizará el fin de semana.

Resultado incierto
La maniobra es muy complicada, admitió un vocero de BP. "Es como colocar un edificio de metal en el lecho marítimo", dijo. Robots subacuáticos están nivelando el lecho del mar para proveer estabilidad a la cúpula. Sin embargo, aún hay dudas acerca de la efectividad de la medida, ya que este tipo de estructura se usó previamente en aguas poco profundas, y las fuertes corrientes profundas del golfo dificultarán la instalación.

Por otro lado, cada vez son más las voces en Washington que piden que la empresa no sólo pague los trabajos de limpieza, sino también de forma íntegra por los previsibles daños ecológicos y económicos.

El clima, en tanto, ha favorecido la evolución del proceso de limpieza de la mancha negra, que ha comenzado a causar estragos en los recursos naturales del sur del país. Los vientos mantienen todavía lejos de tierra la mayor parte de la mancha. Se prevé que la situación continuará así al menos hasta el fin de semana. (DPA)